h1

Memorias falsas

septiembre 10, 2010

Daniela Aguilar, Gustavo Pino, Roberto Quiroz – Spinoff blog 2a 

El estudio de Las Memorias tiene sus orígenes desde los tiempos de Freud,  al analizar la represión, que es la defensa psicológica que tiene un individuo como bloqueador de emociones, recuerdos o sentimientos.

Se han efectuado ensayos e investigaciones para determinar el origen de las memorias falsas, y su identificación en comparación con las verdaderas.  Ambas memorias tienen su proceso inicial en el Hipocampo del cerebro, activando las células de ese sector, pero con la diferencia que las verdaderas activan también las células cerebrales del parietal izquierdo; esto pudo determinarse a través de la utilización de un tomógrafo, dirigido por el Dr. Daniel Schacter ( De Urquiza, 2002).

Schacter también descubrió que en la parte frontal del cerebro, específicamente en los lóbulos frontales, esta encargada de la verificación de datos.

El cerebro no es una videocámara que graba cada detalle de un evento o suceso, por lo que recordar es un proceso estimulado por varios elementos, logrando la interpretación de los hechos de acuerdo a nuestra conveniencia voluntaria o involuntaria, soportada por nuestros prejuicios, expectativas, sentimientos.

No necesariamente lo que uno piensa que pasó o recuerda, es lo que ocurrió.  Los hipnotizadores en las terapias con sus pacientes, les preguntas temas específicos y pueden involuntariamente inducir a la persona a que cometió un acto.

En los últimos tiempos han existido grandes escándalos por el abuso de Psicoanalistas.  Elizabeth Loftus realizó más de 200 experimentos que demostraron la existencia de memorias falsas , que nos hacen creer eventos del pasado no sucedidos , tales como abuso sexual infantil , recreación de asesinatos , etc., provocando encarcelamiento de inocentes por testimonios erróneos (Loftus, 1997).

Las memorias falsas consisten en pensar que recordamos un evento, pero ese algo nunca sucedió. 

Como ejemplo si alguna vez hemos tenido una cantidad de dinero, y luego  tenemos algún faltante, o no sabemos donde lo dejamos; comenzamos a recordar en que hemos utilizado  el dinero, e involuntariamente caemos en memorias falsas; llegando en algún momento hasta acusar a alguien, por lo que se cree que la memoria falsa puede ser peor que la perdida de la memoria.

REFERENCIAS: 

De Urquiza, E. (2002). Psicologia Experimental: Memorias Falsas. Disponible en http://digital.el-esceptico.org/leer.php?id=1244&autor=472&tema=13 

Loftus, E.  (1997). Creating False Memories. Scientific American. Vol#3, 70-75.  Disponible en: http://faculty.washington.edu/eloftus/Articles/sciam.htm

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.